Efesios — Las riquezas de la gracia
Bendecidos en los lugares celestiales
Bosquejo
- La fuente: el Padre (v. 3). Bendito sea el Dios y Padre, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales.
- La elección: en Cristo (vv. 4-5). Nos escogió antes de la fundación del mundo, predestinándonos para adopción según el puro afecto de su voluntad.
- El fin: su gloria (v. 6). Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
Aplicación
La elección no enfría la adoración: la enciende. Todo lo que somos en Cristo comienza en un amor eterno que no merecíamos.