Nuestra confesión
Qué somos y qué no somos
Decirlo con claridad es un acto de amor: que nadie tenga que adivinar dónde estamos parados.
Qué somos
- Una iglesia bautista reformada y confesional (Confesión de 1689).
- Comprometidos con la predicación expositiva de la Escritura.
- Gobernados por una pluralidad de ancianos.
- Practicantes del bautismo de creyentes por inmersión.
- Una congregación que adora regulada por la Palabra.
- Un pueblo que cuida la membresía y la disciplina restauradora.
Qué no somos
- Una iglesia de entretenimiento o de espectáculo.
- Predicadores del evangelio de la prosperidad.
- Carismáticos ni pentecostales en doctrina y práctica.
- Un movimiento en torno a la personalidad de un líder.
- Un club social ni una ONG religiosa.
- Indiferentes a la sana doctrina «con tal de que haya amor».
